EL TERCER PILAR DE LA VISIÓN INTUITIVA; LAS CREENCIAS LIMITANTES
Las creencias limitantes: Obstáculos en la Visión Extraocular
Ya tenemos una antena o más de una: la glándula pineal, el corazón… (ver el primer pilar de la Visión Intuitiva)
Y ya tenemos una pantallita… (ver el segundo pilar de la Visión Intuitiva)
Metafóricamente, ¡ya podríamos ver sin los ojos!
Sin embargo, existe un tercer pilar que algunas veces nos puede complicar un poquito esta historia.
Cómo las creencias limitantes impactan la Visión Intuitiva (anécdota)
Si creo que no soy capaz, que no soy inteligente, que me cuesta mucho aprender, que ver sin los ojos no es posible… O incluso, si tengo miedo a la oscuridad o miedo a ver sin los ojos (por todos los cambios que significa en nuestra comprensión acerca del mundo y de nosotros mismos)… probablemente no logre abrir esta capacidad o con una intensidad más baja de lo que realmente podría.
Esto lo vimos claro con el primer adolescente con el que trabajamos (y muchos de los que vendrían después).
En su caso, ya en la primera sesión logró ver letras, números, figuras y personajes u objetos impresos en tarjetas con los ojos vendados.
Pero cuando terminamos la sesión, el muchacho afirmó que había hecho trampas. Según él (y yo me lo creí en aquel entonces) había logrado la visión gracias a un agujero en el antifaz.
Esta anécdota fue una de las que me hizo dudar sobre la capacidad y adquirir cada vez más antifaces, tal y como relataba en el primer capítulo de nuestro libro “Ver sin los ojos es posible”
Ese día en concreto, me disculpé por no haber vendado correctamente los ojos y dejamos la anécdota como un incidente a olvidar.
En la segunda sesión, el muchacho logró ver muy rápidamente a los pocos instantes de comenzar la sesión. En esta ocasión lo vendé con tres antifaces distintos y me aseguré de que no hubiese posibilidad de establecer una visión ocular.
Así que me extrañó muchísimo que viera a través de un agujero.
Cogí la linterna de mi teléfono e iluminé el antifaz por las ranuras entre este y la piel, siendo incapaz de vislumbrar ningún desajuste en las vendas.
Al comprobar que todo era correcto, manifesté al chico que debía tratarse de su propia capacidad de ver sin los ojos.
Aun así, él insistió en que no, estaba seguro de que era un agujero que yo no podía ver y que él si.
Como él no me creía, e incluso yo dudaba de lo que presenciaba, pensé que una opinión externa sería de ayuda.
Así que invité a su padre a entrar en la sesión para que nos ayudara a saber quién de los dos tenía la razón.
Su papá se tumbó en el suelo y puso su cabeza sobre las piernas cruzadas del niño (sentado en posición de semi loto) y trató de buscar agujeros por la parte más sensible de todas, por debajo del antifaz.
Cuando vio que no lograba encontrar nada y que su hijo lo podía ver sin problemas, casi empieza a llorar de la emoción afirmando:
– ¡Hijo mío, no estás haciendo trampas! ¡Estás haciendo magia!
Seguimos con la misma dinámica durante seis semanas más.
A pesar de que desde fuera no observábamos ningún fallo en la colocación de las vendas, el chico seguía creyendo que veía por un agujero.
Hasta que en la octava sesión le mostré el video de un niño viendo una tarjeta dentro de una caja cerrada.
El muchacho aceptó el reto y entonces descubrió que con su agujero podía ver la tarjeta escondida.
Automáticamente, al comprobar que había conseguido algo de visión y que no era a través de sus ojos, su experiencia cambió.
Con ello, su campo de visión aumentó espectacularmente, ya no era una visión como la que lograríamos a través de un agujero, sino una visión más amplia.
La siguiente actividad fue ir a jugar a fútbol al jardín con los ojos vendados, y todo sea dicho, jugó mejor que yo, aunque esto no es demasiado difícil…
En este caso, nos encontrábamos ante un adolescente que ya había despertado su espíritu crítico. De hecho, es durante esta etapa cuando acabamos de fortalecer el marco de creencias que conforman nuestra realidad y todo lo que no hayamos vivido y experimentado antes, va a ser mucho más difícil de aceptar.
Así pues, el muchacho logró una experiencia visual intuitiva de acuerdo con sus creencias, de acuerdo con lo que podía aceptar. Y cuando realmente creyó que estaba viendo sin sus ojos, su experiencia cambió radicalmente.
Las creencias y los miedos: Barreras internas en la Visión Intuitiva
Este tipo de creencia es racional, pero ¿qué pasa cuando alguien cree que no es suficientemente inteligente o valido? Y ¿cuándo tiene miedo?
Aquí realmente el valor del trabajo.
Técnicas para superar las creencias limitantes
Trabajar con estas barreras internas requiere herramientas específicas como:
- Terapia narrativa: Para reescribir las historias que nos contamos sobre nosotros mismos.
- Trabajo con arquetipos: Explorar nuestras creencias profundas a través de representaciones simbólicas.
- Meditaciones profundas: Conectar con el subconsciente y liberar bloqueos internos.
Estos enfoques forman parte de nuestro trabajo en sesiones individuales y están detallados en el libro “Ver sin los ojos es posible”, donde también profundizamos más acerca de este tercer pilar que nos lleva a un mayor autoconocimiento y a un empoderamiento.
El tercer pilar como puente hacia la visión intuitiva
Este es la parte del trabajo que más no sana y nos lleva a la configuración original. Si no tratamos de ver primero dentro de nosotros, es difícil que podamos llegar ver con los ojos de la consciencia. Una oportunidad única para autoconocernos mucho mejor.
Las creencias limitantes y su impacto en la intuición
El trabajo con las creencias limitantes es fundamental para el desarrollo de la intuición. En el caso expuesto, a pesar de demostrar habilidades de ver sin los ojos, el adolescente insistía en que lo hacía a través de un “agujero”. Este ejemplo ilustra cómo nuestras creencias moldean nuestra percepción de la realidad. Aunque su capacidad intuitiva se manifestaba, su mente se aferraba a la idea de que necesitaba un “hueco” para poder ver.
La transformación a través de la Visión Intuitiva
La Visión Intuitiva nos enseña que la transformación comienza en nuestro interior. Al trabajar con la narrativa de nuestras experiencias y explorar los arquetipos que nos definen, podemos desentrañar las raíces de nuestras creencias limitantes. Cuando el adolescente finalmente aceptó que podía ver sin sus ojos, su experiencia cambió radicalmente. Esto demuestra que la apertura a nuevas posibilidades puede llevarnos a lograr resultados sorprendentes.
La Visión Intuitiva y Extraocular es una herramienta poderosa que nos ayuda a explorar nuestras capacidades más allá de lo convencional. En el Instituto de Visión Intuitiva, se destaca la importancia de trabajar con las creencias limitantes, que pueden restringir nuestro potencial para ver sin los ojos.
Al comprender y transformar estas creencias, podemos abrir las puertas a una visión extraocular más profunda y significativa.
Beneficios de la Visión Intuitiva
El proceso de conectar con nuestra intuición y trabajar en nuestras creencias limitantes nos proporciona un camino hacia la sanación y la autocomprensión. Nos permite observar nuestras limitaciones desde una nueva perspectiva, dándonos la libertad de expandir nuestra visión del mundo y de nosotros mismos. A medida que nos liberamos de estas creencias restrictivas, cultivamos un estado de conciencia más elevado, que nos permite actuar con confianza y autenticidad en otros ambitos de nuestra vida.
La oportunidad de crecimiento personal
El trabajo con las creencias limitantes no solo es un paso necesario en el desarrollo de la Visión Intuitiva, sino que también se convierte en una herramienta poderosa para la autoexploración. Al aprender a ver sin los ojos, podemos abrazar una realidad más rica y expansiva. La magia de la transformación se encuentra en la valentía de cuestionar lo que creemos y en la apertura a nuevas posibilidades que nos permitan experimentar la vida de maneras que nunca imaginamos.
En resumen, el trabajo con las creencias limitantes, guiado por la Visión Intuitiva, nos ofrece una oportunidad única para conocernos mejor. Este proceso fortalece nuestra conexión con nosotros mismos y con el mundo que nos rodea. La Visión Extraocular y la capacidad de ver sin los ojos son manifestaciones de nuestro verdadero potencial, y al liberarnos de las limitaciones autoimpuestas, podemos vivir una vida más plena y consciente.

5 comentarios en “Las creencias limitantes: 3r pilar de la Visión Intuitiva”
Recien comienzo el curso gratuito para adultos y me acontece algo aunque muy doloroso, esclarecedor en el sentido de que cada vez que intento avanzar formalmente en ello, aparecen cosas como lo que acaba de ocurrir,
Gracias por la oportunidad de conocer su método de Visión Intuitiva a través del curso gratuito. Me encanta la posibilidad de acceder a estas importantes habilidades.
Hola comence recién. , me parece una fantástica oportunidad .
Gracias por esta oportunidad para hacer el curso gratuito ya que de otra forma no podría . Tengo facultades innatas pero están descontroladas al no haber tenido alguien que me guiara, gracias a vuestra forma maravillosa de trabajar creo que conseguiré por fin controlar la visión .
Trabajar sobre las creencias limitantes de toda la vida para que resurja el real ser.La configuración original