El Método Shichida y el entrenamiento de la visualización
El poder del hemisferio derecho según Makoto Shichida
Según Makoto Shichida y otros defensores del desarrollo del hemisferio derecho, el cerebro humano tiene la capacidad de visualizar recuerdos, imágenes y palabras con total definición, ya sea con los ojos abiertos o cerrados.
El objetivo de estimular esta habilidad es mejorar la memoria visual, facilitar cálculos mentales complejos sin calculadora, poder visualizar la ortografía correcta de una palabra, o incluso visualizarse a uno mismo planificando cada paso hacia el éxito.
Para lograrlo, Makoto Shichida trabaja la capacidad de visualizar imágenes (ver el segundo pilar de la Visión Intuitiva) a partir de un entrenamiento de postimagenes.
Defiende que, tras observar algunas imágenes en concreto, en estado alfa (ver este artículo para más información) y entrenando correctamente, somos capaces de crear una post-imagen en nuestra mente.
Es decir, después de mirar una imagen durante un período de tiempo, somos capaces de guardar en la mente esta imagen y volverla a evocar y proyectar, como un holograma, con total definición.
¿Qué es una Postimagen?
Una postimagen es la capacidad de recordar y proyectar mentalmente una imagen previamente observada, como si flotara en el aire con total definición. Shichida sostiene que, con práctica y un estado de relajación adecuado, el hemisferio derecho desarrolla más conexiones y gana agilidad en este proceso.
Ejercicio de Entrenamiento con Postimágenes
ENTRENAMIENTO CON POST IMATGES by MAKOTO SHICHIDA
Calma tu mente y observa fijamente durante 30 segundos esta imagen, mientras respiras profundamente. Después cierra los ojos y trata de ver esta imagen encima de tus ojos, como si flotara en el aire. 
Al principio puede costar un poco, y solo percibirás un negativo de la imagen (el color complementario de lo que viste). Con la práctica, lograrás visualizar la imagen original con total claridad, igual que con los ojos abiertos.
Ahora repetimos el ejercicio con esta figura:
Probablemente veas un cuadradito de tonalidad turquesa flotante en un fondo negro. Una persona poco entrenada en este tipo de actividades capta la marca que los fotones han grabado en su retina. Esto es producto de un proceso fisiológico natural, y nos permite captar los colores complementarios de los colores que hemos visto.
En este caso como que el cuadrado era rojo y el fondo era blanco, es probable que la persona capte la imagen en su “negativo”, en este caso percibiendo un recuadro de tonalidades turquesas flotante en un fondo negro.
Vamos a experimentar lo mismo con otros colores:
Es probable que la postimagen captada nuevamente sea un negativo. Es decir, que se haya visto el recuadro azul y el círculo naranja.
CONCLUSIONES DEL ENTRENAMIENTO CON POSTIMAGENES
A pesar de que esta postimagen es un fenómeno ocular fisiológico normal, lo que llama la atención es ver y descubrir que, con entrenamiento (las personas que ya hacen uso de esta habilidad del hemisferio derecho ya no lo necesitan), al practicar estos ejercicios de manera sistemática:
✅ La postimagen deja de ser un simple negativo y se muestra con sus colores originales.
✅ Se logra recuperar imágenes minutos, horas o incluso días después de haberlas visto.
✅ La visualización se vuelve una herramienta poderosa para la memoria, el aprendizaje y el logro de objetivos.
Makoto Shichida destaca que esta capacidad, si se entrena correctamente, puede aprovecharse en múltiples áreas de la vida, desde el aprendizaje acelerado hasta el desarrollo personal y profesional.
Los 4 pasos en el entrenamiento de la post-imagen según Makoto Shichida
El primer paso es el que acabamos de explicar. Este paso se completará cuando se puede ver una postimagen claramente durante mucho tiempo.
El segundo paso consiste en imaginar con los ojos cerrados para visualizar libremente estos círculos de colores, sin la necesidad de haberlos observado recientemente, e invocando los colores que nosotros deseamos.
El tercer paso implica mirar fijamente objetos tridimensionales como una pelota, un bol, o un lápiz, y visualizarlos allí donde se quiera.
El objetivo del cuarto paso es visualizarse a uno mismo: imagina tu propio cuerpo en distintas situaciones y visualízate alcanzando el éxito y realizando cada paso necesario para lograrlo.
Según Shichida, este último paso refuerza la capacidad de lograr objetivos con mayor facilidad.
La capacidad de visualizar, el segundo pilar de la Visión Intuitiva
