Seguridad y autoestima
Para activar la visión extraocular se trabajan aspectos emocionales. Por el camino crecen la confianza, la autoimagen y la manera en que el niño se mira a sí mismo.
Método VEO® · niños y niñas de 6 a 12 años
A esa edad todavía no hace falta convencer a nadie de que se puede ver de otra manera. Sólo hay que darle sitio.
El método
El Método VEO® es una metodología procedente de México que entrena el desarrollo de la visión extraocular: la capacidad de percibir formas, colores y objetos sin usar los ojos. No es un don de unos pocos. Es una capacidad que todos tenemos y que, en la infancia, sigue muy a mano.
Con niños y niñas de 6 a 12 años el trabajo es individual y se hace jugando. Cada sesión mezcla relajación, exploración y práctica con los ojos tapados, y termina con un rato con la familia. No se trata de conseguir un truco: se trata de que el niño descubra que percibe más de lo que creía, y que eso le sirva fuera de la sesión.
Beneficios
Lo que más nos cuentan las familias no es lo que el niño llega a ver. Es lo otro.
Para activar la visión extraocular se trabajan aspectos emocionales. Por el camino crecen la confianza, la autoimagen y la manera en que el niño se mira a sí mismo.
Sostener la atención es la mitad del trabajo. Los ejercicios entrenan el enfoque, y eso se nota en los deberes y en cualquier cosa que pida quedarse quieto un rato.
Cuando la confianza y la concentración suben, el aprendizaje deja de ser cuesta arriba. Muchas familias lo describen como que «le cuesta menos todo».
Al mirar de frente las experiencias que le limitan, el niño se vuelve más él mismo: menos influenciable, más tranquilo en sus relaciones y más consciente de lo que le pasa por dentro.
La práctica amplía la conciencia de lo que hay alrededor: personas, animales, plantas. Los niños salen más atentos y más responsables con lo que les rodea.
Diez sesiones, a razón de una por semana. Ese ritmo importa: entre sesión y sesión hay siete días para que lo trabajado se asiente en el día a día del niño.
Las sesiones son de uno en uno. Cada niño llega con su carácter, su edad y su momento, y las actividades se ajustan a eso; en grupo no se puede afinar igual.
Todo pasa por el juego. Juegos, retos y actividades divertidas: a estas edades es la vía más corta y la única que se sostiene diez semanas seguidas.
Se puede hacer en la sede o por videollamada. En online hace falta imprimir un PDF con imágenes y tener a mano algunos materiales sencillos, como un antifaz y unas cajitas.
Dentro de la sesión
Cada sesión tiene dos partes. Una primera de alrededor de una hora, con el niño o la niña y los ojos vendados. Y una segunda de quince a treinta minutos con la familia, sin el niño delante.
Empezamos con ejercicios físicos y mentales que llevan al niño a un estado de calma y concentración desde el que pueda trabajar bien durante toda la sesión. Buscamos que el cerebro entre en estado alfa: así lo que ocurre después se integra mucho mejor.
A partir de determinadas imágenes exploramos cómo percibe el niño los aspectos importantes de su vida, y trabajamos para soltar las experiencias limitadoras que aparezcan por el camino.
Ya desde las primeras sesiones, muchos alumnos empiezan a ver con los ojos tapados. En la última parte de cada sesión ampliamos esa percepción y la intuición que la sostiene.
No todos abren la visión extraocular en las mismas sesiones, y no pasa nada: forma parte del proceso de cada uno. Lo que sí aparece en todos los niños que hacen el curso, independientemente de la edad y de lo que lleguen a ver, es el desarrollo mental, la ampliación de la conciencia y el fortalecimiento de la voluntad.
Entre quince y treinta minutos con la madre, el padre o ambos, sin el niño delante. Ahí contamos qué ha pasado en la sesión y qué trato le viene bien a ese niño en concreto: todos son distintos y cada uno pide un acompañamiento distinto.
A medida que avanzan las sesiones damos tareas para el día a día, ya delante de la familia, que mantienen la visión extraocular activa con el tiempo. No añaden horas a la vida del niño: se hacen a la vez que lo que ya hace.
80 €Una sola vez
La sesión de inicio, más larga por dentro: vemos de dónde parte el niño y cómo se va a plantear todo el recorrido.
50 €Por sesión
El resto de las sesiones, una por semana hasta completar las diez.
Un documento con más información sobre las diez sesiones.
Empezar
Cuéntanos la edad y si preferís las sesiones online o presenciales, y os escribimos con los horarios disponibles.
Si antes de decidir tenéis dudas, usad el mismo formulario y preguntad: respondemos igual.
El mismo recorrido de diez sesiones, con el enfoque y los materiales de una persona adulta.
Ver el curso individualPara quien quiere aprender a acompañar a otras personas en esto, niños incluidos.
Ver la formaciónDiez semanas, un antifaz y un niño descubriendo que percibe más de lo que creía.