Más Allá de la Visión
El programa del Instituto para personas ciegas y con baja visión: talleres, acompañamiento e investigación.
Conocer el programaExplorar · Ceguera y percepción
No ve negro. Cómo construye su mundo, cómo entiende los colores, con qué sueña y si puede llegar a ver: lo que sabe la ciencia y lo que nos cuentan ellas y ellos.
Es una de las preguntas que más nos hacen cuando hablamos de nuestro trabajo con personas ciegas: ¿qué ve alguien que nunca ha visto? La respuesta corta sorprende a casi todo el mundo, y la larga abre preguntas muy bonitas sobre qué significa «ver».
Solemos imaginar la ceguera como cerrar los ojos o estar a oscuras. Pero el negro también es algo que se ve: los ojos y el cerebro lo registran como ausencia de luz. Una persona que nació sin vista no tiene esa experiencia, así que no ve negro, ni gris, ni oscuridad.
Muchas personas ciegas de nacimiento lo explican con un ejemplo sencillo: pregúntate qué ves con la nuca, o con el codo. No ves negro: simplemente, por ahí no ves. Así es para ellas.
Es distinto para quien perdió la vista más tarde. Hay quien percibe oscuridad, quien ve destellos o manchas de luz y quien conserva algo de visión: la mayoría de las personas consideradas ciegas tienen algún resto visual.
Sin imágenes, el mapa del mundo se dibuja con otros materiales: el tacto, el oído, el olfato, el movimiento y la memoria del cuerpo. Una habitación se reconoce por cómo suena, por dónde llega el aire o por el olor; una persona, por su voz y sus pasos.
Algunas personas ciegas aprenden incluso a orientarse con el eco de chasquidos de la lengua, como hacen los murciélagos. Lo contamos en la ecolocalización humana.
El cerebro también se adapta. Las zonas que en las personas videntes se dedican a la vista no se quedan «apagadas»: en las personas ciegas de nacimiento se ponen a trabajar para otras cosas. Los estudios de neuroimagen muestran, por ejemplo, que leer braille activa la corteza visual (Sadato y colaboradores, 1996), y que esa misma zona participa en el lenguaje o en localizar sonidos.
Quien nunca ha visto no puede saber cómo es el rojo. Pero sí sabe muchas cosas sobre el rojo: que es el color de la sangre y de los tomates maduros, que se asocia al calor, al peligro o a la pasión. Los colores le llegan a través del lenguaje y de las asociaciones de quienes le rodean.
Una investigación de la Universidad Johns Hopkins (Kim, Elli y Bedny, 2019) comparó lo que personas ciegas y videntes sabían sobre el aspecto de los animales, y comprobó que las personas ciegas habían aprendido muchísimo a través de las palabras: tamaños, formas, texturas y, en buena parte, colores.
En nuestras sesiones aparece algo más: personas ciegas de nacimiento que describen los colores como sensaciones distintas, a veces una temperatura, una vibración o una palabra interna que aparece con claridad. Te lo contamos al final.
Las personas ciegas de nacimiento sueñan sin imágenes. Un estudio danés (Meaidi y colaboradores, 2014) pidió a personas ciegas y videntes que anotaran sus sueños durante un mes. Quienes eran ciegos de nacimiento no describieron impresiones visuales: sus sueños estaban hechos de sonidos, tacto, olores y sabores. También tuvieron más pesadillas, alrededor de una de cada cuatro noches con sueños.
Quien perdió la vista más tarde sí puede soñar con imágenes, aunque con los años suelen ir apareciendo menos.
Depende de la causa de la ceguera. Cuando el problema está en el cristalino, como en las cataratas congénitas, una operación puede dejar pasar la luz. Cuando el daño está en la retina o en el nervio óptico, hoy en día no suele ser posible, aunque para algunas enfermedades hereditarias muy concretas ya existen terapias génicas que mejoran algo de visión.
Y hay algo que casi nadie se imagina: recuperar la vista no es lo mismo que saber ver. En 1688, el filósofo William Molyneux le planteó a John Locke una pregunta: si una persona ciega de nacimiento que distingue con las manos un cubo de una esfera empezara a ver, ¿los reconocería solo con la vista?
Más de tres siglos después, el Proyecto Prakash, en la India, lo comprobó con niños y jóvenes operados de cataratas congénitas (Held y colaboradores, 2011). Justo después de la operación no conseguían relacionar lo que tocaban con lo que veían. En pocos días empezaron a aprenderlo. El cerebro tiene que aprender a interpretar caras, distancias y profundidad, igual que lo hace un bebé.
En el Instituto llevamos años acompañando a personas ciegas y con baja visión en el programa Más Allá de la Visión. Lo que vivimos con ellas no cabe del todo en las explicaciones anteriores.
Personas ciegas de nacimiento nos cuentan que, con práctica, llegan a reconocer colores, formas e incluso letras sin usar los ojos. No lo describen como una imagen igual a la de los videntes, sino como una sensación muy clara, una palabra interna o un «flash» que se vuelve información útil: moverse con más seguridad, elegir la ropa, sentirse más tranquilas.
No lo presentamos como algo que la ciencia ya haya explicado, sino como lo que es: experiencias acompañadas, contadas en primera persona, que nos invitan a ampliar la pregunta de qué significa ver. Puedes escucharlas en el capítulo 3 del podcast, sobre personas que nacieron ciegas, y en el capítulo 5, dedicado a los niños. Y si te interesa cómo se relaciona con la ciencia, empieza por la visión ciega y la visión extraocular.
Sobre todo esto trabaja nuestra Comisión de Diversidad Funcional Visual, junto a personas ciegas y con baja visión. Y si quieres conocer la técnica por dentro, puedes empezar por qué es la visión intuitiva.
Las personas ciegas que acompañamos nos lo enseñan cada día: ver no es solo tener una imagen delante. Es reconocer, orientarse y sentir con certeza lo que hay a tu alrededor. Ellas ven con las manos, con el oído, con el cuerpo entero… y, a veces, desde dentro.
Cada una a su manera. Hay quien siente el rojo como calor y el azul como calma, y quien lo reconoce como una vibración o una palabra que aparece clara por dentro. Nos emociona ver cómo, poco a poco, cada persona descubre su propio lenguaje para los colores.
Confiando en su forma de percibir. Pregúntale qué siente y qué le llega, sin corregirle ni medirlo con nuestra manera de ver. Los niños nos muestran, con una naturalidad preciosa, que hay muchas formas de mirar. Lo contamos en el capítulo 5 del podcast, dedicado a ellos.
Muchísimo. A escuchar de verdad, a confiar en lo que sentimos y a no dar por hecho que solo existe lo que vemos con los ojos. Cada sesión con personas ciegas nos recuerda que la percepción humana es mucho más amplia de lo que creemos.
En el podcast «Más allá de la visión», donde personas ciegas y sus familias cuentan con sus propias palabras cómo perciben el mundo. Empieza por el capítulo 3. Y si quieres acompañar este camino, conoce el programa Más Allá de la Visión.
El programa del Instituto para personas ciegas y con baja visión: talleres, acompañamiento e investigación.
Conocer el programaEl podcast en el que personas ciegas y sus familias cuentan cómo perciben sin usar los ojos.
Ir al podcastSigue explorando
Personas que nacieron ciegas cuentan cómo perciben colores y formas.
Explorar más— Ver sin ojosOrientarse con el eco: otra forma de «ver» el espacio.
Explorar más— La ecolocalización humanaFormación de coach
28OCT 2026
4–8NOV 2026
18–22NOV 2026